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UNA “SÚPER ESCORT VIP” QUE ES MÁS QUE ESO

Las inolvidables escorts VIP de Toronto viven en una ciudad alucinante desde todo punto de vista, con lugares maravillosos, rodeada de una naturaleza deslumbrante. Y ha sido el lugar donde comenzó su desarrollo profesional una chica muy especial.

Ava Hudson (¿”nombre de guerra”?) se define como “estudiante, profesora de yoga, viajera y escritora”. Pero ante todo, se embandera como “Trabajadora del sexo”. Y es una de las más exitosas de San Francisco. Siendo rubia, de piel muy blanca, largas piernas, cuerpo cuidado en extremo y refinada educación, esta californiana puede exigir mucho. Y siempre lo consigue.

Se dedica pura y exclusivamente a los clientes VIP, tan VIP como ella misma. Sus tarifas parten de los 600 dólares por una hora y media, sin contar cenas y otros costosos preámbulos que también requiere. O pedir (y obtener) unos 10.000 dólares por estar disponible un fin de semana.

Tiene su propio agente. Este se ocupa de llevar adelante un prolijo proceso de selección de clientes: la escort no habla con ellos sin que antes un asistente haga una verificación detallada de sus antecedentes. Y eso implica hasta llamar a las referencias que debe dar quien pretenda acceder a los servicios de Ava.

Una de las escorts VIP de Toronto, a San Francisco y sin escalas

Al salir de la universidad con una licenciatura, le costó encontrar empleo. De modo que probó en el negocio del sexo, e incursionó en un burdel clandestino de Toronto. Pronto fue despedida, por organizarse con sus compañeras para obtener mejores condiciones de trabajo. Pero siguió trabajando en clubs de la ciudad canadiense. Conoció a sus primeros clientes VIP, y poco después ingresó a la agencia “Cupid’s escort”, frecuentada por los miembros del “Jet Set” que pasaban por la ciudad.

“Me encantaron sus pautas éticas y el hecho de que la empresa estuviera dirigida por una mujer. Fue un trabajo muy emocionante, de ritmo rápido. Tenía mi propio chofer, que podía recogerme en cualquier parte de la ciudad. Atendía a los clientes en los hoteles y casas más lujosos. A pesar de las excelentes condiciones, supe después de pasar un tiempo con Cupid’s escorts, que tendría más sentido emprender el camino como independiente. ¡Así que me separé de la agencia y me volví rebelde!”, ha contado Ava.

Cuerpo y cerebro

Es algo así como una marca registrada de las mejores escorts VIP de Toronto, y de cualquier otro lugar: pensamiento propio, una mente cultivada y capacidad de comunicación. Recordemos que estas mujeres suelen ser solicitadas no solo para tener sexo. Una de sus funciones más valoradas es la de acompañantes de lujo para hombres (o mujeres) ricos y poderosos. Por serlo, ellos frecuentan lugares donde los buenos modales y la cultura general predominan.

“Luego de la selección que hacen mis asistentes, conectaré con el cliente personalmente por teléfono, para que podamos conocernos. A menudo disfruto de la buena comida y la conversación con los clientes al comienzo de una sesión. Literatura, arte, filosofía, ¡prácticamente cualquier cosa menos política!. El cerebro es el órgano sexual más grande: si puedes estimular mi mente, entonces le interesas a mi cuerpo. La conversación es como un baile finamente coreografiado, y un afrodisíaco. A veces, solo tenemos tiempo para una comida. Otras veces hacemos la transición a una actuación, evento o bar antes de irnos a un lugar privado para conectarnos más íntimamente”.

Y agrega, con aires filosóficos: “Tal como está configurado el mundo, las mujeres tienden a vivir principalmente de los activos materiales de los hombres. Y a satisfacerse con ellos. Es un modelo basado en la escasez. Se sostiene en la falsedad de que las ganancias materiales son suficientes para mantener a los seres humanos, y niega el trabajo emocional no remunerado inherente a esos intercambios. El trabajo sexual aporta transparencia y permite un intercambio diferente de intimidad”.